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    Planear para la universidad: Estrategias Simples - Ahorrar, Reducir y Pedir Prestado

    Planear para la universidad: Estrategias Simples - Ahorrar, Reducir y Pedir Prestado

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    Ahorrar hoy para los gastos futuros de educación

    Los costos de la universidad han subido, ha salido en las noticias, es parte del debate político... está en todas partes. Pero realmente, ¿qué quiere decir? ¿Es la universidad una buena inversión? Y si lo es, ¿cuál es la mejor manera de ahorrar para esos costos?

    En las últimas décadas, los aumentos de la matrícula no solo han sobrepasado la inflación, sino también la mayoría de vehículos de ahorros e inversión. Según el Departamento del Trabajo de los Estados Unidos (en inglés: U.S. Labor Department), el costo de la universidad ha aumentado casi 80 por ciento entre el 2003 y el 2013, más que el aumento de vivienda y asistencia médica combinados. Y mientras los aumentos más recientes han sido más lentos, el costo total aún es muy alto, y sigue subiendo.

    Si eres como muchos padres de familia, estás preocupado sobre cómo pagar la educación de tus hijos. Aun si de alguna manera has empezado a ahorrar, la realidad es que quizás no sea suficiente. Puede ser confuso y abrumador con tantas prioridades que compiten, tales como los ahorros para la jubilación.

    Pero aun con los costos subiendo, hay buenas noticias: todavía es posible que puedas pagar la educación universitaria y enviar tus hijos hacia un futuro exitoso. Solo se necesita un poco de estrategia y disciplina. Aquí verás cómo empezar...

    Desarrolla Tu Estrategia Pronto (Si Puedes)

    Entre más pronto empieces a planear, más dinero podrás ahorrar. Es difícil cuando tienes por delante los pañales o la guardería, pero simplemente ahorrar un poco de dinero de cada pago de sueldo puede marcar una gran diferencia a largo plazo.

    Como con cualquier meta, es importante tener un número en mente. Empieza por calcular cuánto costará la universidad dentro de cuatro, 10 o 18 años, según la edad de tu hijo. Es una aproximación, pero te dará una idea de lo que puedes esperar. Luego, compara ese número con lo que ya has ahorrado. Ya que sepas a lo que te vas a enfrentar, podrás escoger una estrategia para cubrir la diferencia.

    Ahorrar

    Hay muchas opciones a tu disposición cuando desarrollas tu estrategia para ahorrar e invertir. Abrir una cuenta de ahorros es una buena manera de empezar y puede ser parte de tu plan financiero a largo plazo. Otra posibilidad es considerar un plan 529. Administrado por el estado o una institución educacional, un plan 529 es una cuenta de ahorros educacional diseñado para ayudar a las familias ahorrar para la universidad. Un plan 529 permite a los padres, familiares y amigos invertir en la educación de un niño a largo plazo.

    Los planes Coverdell ESA son otros métodos de ahorro que quizás te puedan interesar para pagar los gastos de educación que califiquen. Sin embargo, ten en mente que hay límites de contribución para este tipo de plan.

    Invertir en fondos mutuos fuera de un plan 529 puede ser otra opción porque no hay restricciones en cómo se use el dinero, algo que es diferente a un plan 529. La diferencia es que estos planes no tienen las ventajas de impuestos que tiene un plan 529.

    Reducir los Costos

    Con un poco de creatividad y si estás dispuesto a hacer un esfuerzo, hay varias cosas que puedes hacer para reducir los costos de la universidad. Solicitar becas es algo que nunca se debe olvidar. Hay varias organizaciones locales que ofrecen becas pequeñas que quizás parezcan insignificantes, pero en realidad pueden dar una buena manera de pagar otros gastos aparte de la matrícula, el alojamiento o la comida. Por supuesto, hay becas considerables que pueden complementar el costo de la universidad basadas en logros académicos o atléticos. Recuerda que no hay muchas becas y por lo tanto no se puede contar con ese dinero.

    Entender la diferencia en el costo entre las escuelas públicas y privadas puede ser revelador cuando buscamos maneras de reducir los costos de la universidad. No olvides que una escuela con un programa de dos años puede ser para tu hijo un trampolín que le ayude a empezar su experiencia universitaria y gradualmente conquistar los rigores académicos. Esto le puede ayudar a tu hijo para completar su carrera en una universidad más costosa con programas de cuatro años.

    Algunos ahorros pueden empezar cuando tu hijo esté en su tercer o cuarto año de preparatoria. Varias preparatorias ofrecen clases avanzadas (en inglés: Advanced Placement, AP) a sus estudiantes como parte de su currículo. Algunas universidades ofrecen créditos por estas clases, quizás tu hijo pueda eliminar un prerrequisito o dos, ¡nunca sabes!

    Pedir Prestado

    Quizás piensas que pedir un préstamo es un último recurso, pero la realidad es que para muchos, los préstamos pueden complementar una buena parte de la educación de tus hijos. Hay varias opciones, tanto gubernamentales como privadas, que puedes usar para complementar lo que tú o tu hijo hayan podido ahorrar. Las buenas noticias son que hay préstamos disponibles, y varios estudiantes y sus padres pueden tomar ventaja de ellos como una manera de pagar por la universidad. Asegúrate que quien sea que firme el contrato del préstamo entienda completamente los términos de reembolso y las consecuencias si no se paga a tiempo.

    Hay algunos recursos que con frecuencia se ignoran. Por ejemplo, puede que tengas una póliza de seguro de vida permanente con valor en efectivo sobre la que puedas pedir un préstamo para complementar algunos de los costos escolares1.

    Una Inversión Segura

    A pesar de los retos que implica pagar la educación universitaria, sigue siendo una buena inversión y hay varias opciones para ahorrar para esos costos. Aun cuando ahorrar no es suficiente, hay varias formas para reducir los costos o para ayudarte a pedir los fondos que necesites para pagar por la educación, la cual no tiene precio.

    1 El acceso a los valores en efectivo a través de préstamos o rescates parciales reducirá el valor en efectivo y el beneficio por muerte de la póliza, aumentará la posibilidad de que la póliza caduque, y puede dar lugar a una obligación tributaria si la póliza termina antes de la muerte del asegurado.

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