Mantenerse en forma con una discapacidad

    Mantenerse en forma con una discapacidad

    Por Shelly Gigante

    Una discapacidad puede suponer un obstáculo para hacer ejercicio físico, pero esto no significa que tengas que olvidarte de hacerlo.

    Por el contrario, un estilo de vida activo y saludable es incluso más importante para quienes tienen una movilidad limitada.

    "Personas con una discapacidad física o cognitiva pueden mejorar su fuerza, resistencia, control de peso, funcionamiento general y calidad de vida con ejercicios regulares diseñados específicamente para ellas", dijo Samantha Heller, fisióloga de ejercicio y profesora adjunta del Center for Musculoskeletal Care & Sports Performance Center de la New York University, New York City, en una entrevista enviada por correo electrónico.

    De hecho, un informe de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades1 (CDC, Centers for Disease Control) demuestra que los adultos con discapacidades son tres veces más propensos a tener enfermedades relacionadas con el corazón, derrames cerebrales, diabetes o cáncer, que los adultos sin discapacidades. A pesar de esto, casi la mitad de los adultos con discapacidades no realizan ninguna actividad física aeróbica (según reveló la agencia de protección para la salud), algo muy importante para evitar enfermedades crónicas.

    Para tener una vida larga y saludable, los CDC recomienda que los adultos con discapacidades intenten hacer al menos dos horas y media (en inglés) de actividad física moderada a la semana (caminar a paso ligero, impulsanse a sí mismo en una silla de ruedas), o al menos una hora y quince minutos de actividad física aeróbica de gran intensidad, como correr o jugar al baloncesto en silla de ruedas.

    Además, el informe añade que las actividades de fortalecimiento muscular deben ser de moderada o alta intensidad y hacer trabajar todos los grupos principales de músculos, dos o más días a la semana, como usar una banda elástica de resistencia o hacer yoga adaptado.

    Los niños y adolescentes deben hacer una hora (en inglés) o más de actividad física a la semana, según recomiendan los CDC, anotando que quienes no puedan seguir las pautas de las actividades físicas, deberían comprometerse a realizar ejercicios regulares adaptados a sus capacidades especiales.

    La clave es empezar despacio y garantizar la seguridad consultando con un doctor, que conozca tu historial y condición médica, afirmo Heller. Esto es especialmente importante si tienes algún trastorno que afecte a tus músculos, como esclerosis múltiple.

    "Es mejor para las personas con discapacidades trabajar con especialistas, como fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales, para crear programas de ejercicio que se ajusten a sus necesidades", dijo.

    Opciones de ejercicio para personas con discapacidades

    Los ejercicios aeróbicos que se concentran en la resistencia cardiovascular pueden incluir montar en bicicletas adaptadas, nadar, remar o caminar, mientras que los que fortalecen grupos de músculos incluyen el entrenamiento con pesas, yoga o ejercicios funcionales como el CrossFit.

    Los ejercicios de flexibilidad, como los estiramientos, también pueden ayudar a mejorar el rango de movimiento.

    Una solución combinada de ejercicios físicos puede mejorar la actividad de la vida diaria y la independencia, disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades crónicas y mejorar la salud mental, según informan los CDC.

    "Una persona con una discapacidad podría realizar potencialmente cualquier tipo de actividad física que quisiera, desde yoga hasta CrossFit y todos los ejercicios intermedios", dijo Kelly Bonner, especialista de información en el National Center on Health, Physical Activity Disability (NCHPAD), indicando que, en realidad, todo depende de cuáles son sus metas y de qué es lo que le gusta. "Si estás buscando un equipamiento adaptado específicamente, es muy probable que ya se haya inventado; desde bicicletas de mano o esquíes de agua y nieve, hasta el equipamiento de un gimnasio de rutinas diarias creado especialmente para personas en sillas de ruedas".

    Recursos y grupos de apoyo para personas con discapacidad

    El NCHPAD ofrece unas pautas2 (en inglés) generales sobre el ejercicio en su revista "Get the Facts", con consejos sobre cómo diseñar programas de ejercicios seguros, consideraciones previas al ejercicio (presión arterial e hipertensión) y los tipos de preguntas que deben hacer al gimnasio las personas con discapacidades.

    También ofrece información para padres de niños con discapacidades acerca de los distintos tipos de campamentos (en inglés) más apropiados para sus hijos.

    Grupos y organizaciones de apoyo que representan a personas con necesidades especiales o discapacidad, como las que tienen Parkinson, síndrome de Down, autismo y parálisis cerebral, también pueden ser recursos valiosos para ayudar a identificar terapias y programas de ejercicios recomendados.

    De hecho, algunos gimnasios atienden específicamente a personas discapacitadas, como el Rock Steady Boxing (en inglés) de Indianápolis, Indiana, con locales en todo el país y que ofrece clases inspiradas en ejercicios de boxeo sin contacto para personas que están luchando contra el Parkinson.

    De igual modo, el gimnasio Allternative Gym (en inglés), con sede en Austell, Georgia, trabaja con niños y adultos con necesidades especiales, discapacidades y condiciones de desarrollo, incluidos pacientes con parálisis cerebral y víctimas de derrames cerebrales.

    Para localizar un entrenador certificado de ejercicios integrales con formación en seguridad, métodos de ejercicios efectivos y adaptados para personas con discapacidades, el American College of Sports Medicine ofrece su propia base de datos con buscador (en inglés).

    Cuidado integral y estilo de vida saludable

    Sin embargo, últimamente el ejercicio es tan solo uno de los componentes de un estilo de vida saludable, dijo Bonner.

    Igual que sus compañeros sin discapacidades, las personas con una discapacidad también tienen que atender sus necesidades sociales y emocionales. Y deben adoptar comportamientos saludables, como comer bien, hacer sus chequeos médicos con regularidad, evitar fumar y usar las medicinas con sensatez.

    Para ayudar, MassMutual les ofrece recursos a las familias que cuidan a un ser querido con necesidades especiales, incluidos consejos sobre cómo encontrar el equilibrio familiar y planes de cuidados especiales diseñados específicamente para crear una red de seguridad para tu hijo, a medida que vaya creciendo3.

    "Mejorar la salud y mantenerte saludable no es algo que se logre de un día para otro, e implica un esfuerzo concertado para concentrarte en algo más que tu salud física con el fin de conseguir un bienestar general", dijo Bonner en una entrevista. "Crear una solución integral te ayudará a sentirte mejor física, emocional, socialmente, y más".

    1 Centros para el Control y Prevención de la Salud, "Vital Signs" (en inglés), mayo de 2014.

    2 National Center on Health, "Physical Activity & Disability", 2015.

    3 Un plan de cuidados de vida Life Care Plan es un programa coordinado de planificación de cuidados futuros y estrategias financieras y legales para personas con discapacidades, y sus familias. Un Life Care Plan cambia continuamente a lo largo de la vida de una persona y es proporcionado por un equipo que puede incluir a tus asesores legales y fiscales, así como a profesionales de seguros e inversión.

    La información provista no ha sido escrita ni pretende ser asesoría fiscal o legal. MassMutual, sus empleados y representantes no están autorizados a proporcionar asesoramiento fiscal o legal. Te recomendamos que consultes con tu propio asesor fiscal o legal.

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