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    En busca del equilibrio familiar: necesidades especiales frente a las necesidades de todos los demás

    En busca del equilibrio familiar: necesidades especiales frente a las necesidades de todos los demás

    ¿Qué tenemos hoy en la agenda de la familia? ¿Quién va a llevar y a recoger a los hijos? ¿Podemos dividir las tareas? Manejar las actividades de la familia y las necesidades de cada persona a menudo puede ser complicado. Cuando en una familia hay una persona con necesidades especiales, mantener el equilibrio puede ser más desafiante aún, ya que es comprensible que esa persona requiera de mucha atención.

    Aunque puede parecer difícil encontrar tiempo para cada uno de los miembros de la familia, el hacerlo hará que se logre un equilibrio. Tal vez esté de más decirlo, pero pasar tiempo de calidad con cada uno de los miembros de la familia ayudará a que sientan el amor y sepan que son importantes. Las relaciones familiares pueden fortalecerse y cada uno de los miembros puede estar más dispuesto a ayudar. Con el apoyo adicional de la unidad familiar, los padres pueden experimentar alivio y sentirse menos abrumados, lo cual a su vez les da más tiempo para dedicarlo a los demás miembros de la familia, aumentando el tiempo que tienen para divertirse juntos.

    Se pueden encontrar obstáculos en el camino

    El equilibrio es algo de lo que todas las familias se pueden beneficiar, haya o no haya alguien con necesidades especiales. Esto puede sonar más fácil de lo que realmente es, pero a la larga, vale la pena si las familias se dan la oportunidad de lograr ese equilibrio. Es de esperar que algunos días tengan menos contratiempos que otros, y es normal que uno o dos de los miembros de la familia no estén dispuestos a cooperar.

    ¿Se puede realmente lograr el equilibrio?

    Hacer un esfuerzo consciente para enfocarse en los intereses y las necesidades de cada uno de los miembros de la familia es posible. Toma en cuenta las siguientes ideas para comenzar con tu propia familia:

    Comunicarse abierta y frecuentemente. Abre temas de conversación que les ayuden a entenderse mejor. Comparte tus sentimientos sobre los aspectos de la vida familiar, pero en particular sobre cómo manejan la vida como familia con necesidades especiales. Trata de concentrarte en lo positivo, pero habla también acerca de las dificultades para ayudar a resolver esos sentimientos y situaciones.

    Muestra sincero interés en cómo cada uno pasó el día. Comparte lo que haya ocurrido en tu día y si los demás no lo hacen, pregúntales. Aunque puede ser difícil hacerlo cuando tu estilo de vida es agitado y muchas veces las actividades se superponen. Hagan un esfuerzo por asistir juntos a juegos, espectáculos de danza o música, la obra de teatro de la escuela y otros eventos para apoyarse unos a otros. Festeja tanto los logros grandes como los pequeños. Y cuando alguien haya tenido un mal día, ayúdale a mejorarlo. Reconoce el hecho, habla sobre ello y ofrécele tu amor cuando sea necesario.

    Comparte las cargas y las bendiciones. Habla sobre las cosas que te hacen feliz y las que no, en especial sobre cómo te sientes de ser parte de una familia con necesidades especiales. Reconoce que si bien es posible que tengan más responsabilidades y menos independencia que otras familias, también hay ciertos beneficios. Es posible que los hermanos no se den cuenta de ello sino hasta que crezcan, pero aprenderán a ver al mundo con más compasión, comprensión y determinación. Hablar abiertamente de las cargas y las bendiciones puede ayudarlos a que lo vean más pronto.

    Admite que todos están bajo estrés. Ten en cuenta que el estrés de los niños no es menor que el tuyo. Puede ser que el examen en la escuela, una discusión con un amiguito, o desear un artículo demasiado caro no sea igual que tu preocupación por una nueva medicina o tratamiento para el ser querido con necesidades especiales, pero para los niños sí lo es. No es qué causa la preocupación, sino cómo te hace sentir esa preocupación.

    Haz un esfuerzo consciente para tener actividades divertidas en familia. Anímense unos a otros a elegir selectivamente las actividades personales. Esto puede ayudar a reducir el estrés causado por programar demasiadas actividades al mismo tiempo y puede hacer posible tener más actividades en familia. Planifica actividades que valgan la pena y que incluyan a toda la familia, pero asegúrate de también reservar tiempo personal. Aunque te sientas mal por hacerlo, debes saber que un poco de tiempo para ti mismo puede hacer maravillas para que todos se sientan rejuvenecidos.

    Todos necesitamos el apoyo de alguien

    La vida sigue su curso. Algunas veces te sientes aislado o las cosas no funcionan bien a pesar de dedicarles tus mejores esfuerzos. Algunas veces necesitas que otros que están en una situación similar te tranquilicen o te brinden alguna orientación. Pide ayuda. Busca blogs de otros padres que estén tratando de encontrar el equilibrio familiar así como otros recursos (en inglés) útiles para familias con necesidades especiales.

    En busca del equilibrio económico

    La creación de una estrategia financiera puede ayudar a aligerar la carga y la tensión familiar asegurando a todos que sus necesidades se toman en consideración: los gastos universitarios de los hermanos, la jubilación de los padres, los legados para todos los hijos, el apoyo financiero de por vida para el hijo con necesidades especiales, e inclusivo un plan para que los padres trabajen menos horas o hasta dejar de trabajar por completo (lo que resultará en más tiempo para la familia).

    ¿Qué es lo que la familia necesita o desea? Cualesquiera que sean tus prioridades, sueños o metas, un profesional financiero con experiencia en servir a la comunidad con necesidades especiales puede trabajar junto con tu equipo de asesores1 para dar respuestas y ayudarte a establecer una estrategia. Y al tener una preocupación menos que requiera de tu atención, podrás reorientar tu energía a pasar tiempo con la familia y alcanzar el equilibrio que buscas.

    1 Ningún profesional puede proporcionar todo lo que una familia necesita. Un equipo integrado que esté compuesto de un abogado, un contador público y otros, como los trabajadores sociales y las personas encargadas de proporcionar los cuidados u otros profesionales financieros especializados en trabajar con necesidades especiales, todos ellos trabajando juntos, es la mejor manera de servir al cliente. Recomendamos que optes por trabajar con profesionales calificados, con experiencia y que estén involucrados en el ámbito de las necesidades especiales.

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