El dinero y los hijos: cómo enseñarles de acuerdo a su edad

    El dinero y los hijos: cómo enseñarles de acuerdo a su edad

    por Shelly K. Schwartz

    Si todavía no has hablado con tus hijos sobre cómo manejar el dinero, los estás dejando vulnerables a toda una vida de inseguridad económica.

    Y cuando de dinero y finanzas se trata, hablar sobre estos temas lo es todo.

    Según el Council for Economic Education o CEE (Consejo de Educación Económica o CEE), que promueve educación económica y financiera en el salón de clases, los estudiantes que han tomado una clase sobre finanzas personales tienen más probabilidades de mostrar un comportamiento de responsabilidad financiera, como ahorrar, hacer un presupuesto e invertir1 (en inglés). Además…

    • El 93 por ciento de quienes tomaron una clase de finanzas personales tiene ahorros, en comparación con el 84 por ciento de los que no la tomaron;
    • El 60 por ciento de los que tomaron una clase tienen un presupuesto, comparado con el 46 por ciento de los que no la tomaron;
    • El 32 por ciento de los que han tomado una clase han invertido su dinero, en comparación con el 17 por ciento de los que no la tomaron.

    Los padres pueden proteger a sus hijos de algunos de los peores errores que se cometen en el manejo del dinero y al mismo tiempo desarrollar su conocimiento sobre finanzas, hablando abiertamente del valor del dinero y de los beneficios de tomar buenas decisiones financieras.

    “Una de las cosas más importantes que los padres pueden hacer es hablar sobre la toma de decisiones financieras en su hogar”, afirmó Nan Morrison, presidenta y directora general del CEE durante una entrevista.

    Sin embargo, para dejar la mayor huella en los hábitos relacionados con dinero de los hijos, las lecciones impartidas deben ser de acuerdo a la edad de los niños.

    Escuela primaria: aprender a ahorrar siguiendo el ejemplo

    Los niños más pequeños, por ejemplo, pueden no estar listos para una lección sobre el crecimiento compuesto de los ahorros, pero pueden beneficiarse enormemente de ver el ejemplo de sus padres con un buen comportamiento financiero.

    “Si necesitas nuevas sábanas y toallas, menciona que vas a esperar hasta enero, que es cuando ocurre la venta de blancos y luego muéstrales cuánto dinero ahorraste al hacerlo”, afirmó Morrison. “Haz que se den cuenta que pueden gastar y ahorrar inteligentemente. Déjalos que aprendan de tu ejemplo”.

    A esta edad también es importante mostrarles el valor y la buena administración del dinero.

    La mejor manera de hacerlo es dándoles un dólar para que compren algo en el centro comercial, en una venta de garaje o en el cine. Deja que vean lo que pueden comprar con un dólar.

    “Ayúdales a entender que no se puede comprar algo que valga más que el dinero que tienes”, afirmó Diane Pearson, profesional financiera certificada con Legend Financial Advisors en el área de Pittsburgh, Pennsylvania, durante una entrevista.

    Los alumnos de la escuela primaria también pueden empezar a fijarse metas financieras.

    Cuando reciban dinero de su abuelita por su cumpleaños, o sus padres les den una asignación, debemos animarlos a que ahorren ese dinero para algo de mayor tamaño que de verdad quieran tener, o para comprar un animal de peluche en sus próximas vacaciones.

    Enséñales cómo comparar precios en el supermercado y explícales cómo el mismo producto pero de diferente marca puede costar más.

    Diles que no quieres salir a comer a mediados de semana porque prefieres ahorrar ese dinero para mejor tener una cena familiar el fin de semana, o que lo que gastarías es el equivalente de comprar cuatro boletos para ir al cine, afirmó Morrison. El manejo del dinero consiste en la toma de decisiones.

    Escuela secundaria y el manejo del dinero

    A medida que tus hijos van creciendo, puedes dejarlos que experimenten con el dinero que ganen cuidando niños, removiendo nieve con una pala o cuando reciban una asignación.

    Ayúdales a establecer tres cuentas: una para sus ahorros, una con el dinero para gastar y otra (si lo deseas) para obras de caridad. Además, explícales cómo funciona el interés, sugiere Pearson.

    Estos son los años para ayudar a que los niños adquieran buenos hábitos para ahorrar y gastar, y ayudarles a controlar los impulsos de compra.

    Si tu hijo o hija malgasta su dinero, deja que aprenda de su error, afirma Morrison. De eso se trata.

    No les des dinero para ir a comprar un helado con sus amigos, por ejemplo, si ya se gastaron su dinero en algo que les gustó menos.

    Para ayudarles a saber más, sigue fortaleciendo su educación financiera, y refuerza las lecciones aprendidas en casa, busca actividades o eventos abiertos al público que les ayuden a desarrollar la adquisición de conciencia sobre el dinero.

    Por ejemplo, MassMutual desarrolló un programa llamado FutureSmart Challenge. Junto con algunos equipos de la NBA, el programa FutureSmart Challenge de MassMutual ofrece seminarios interactivos a los alumnos de escuelas secundarias en reuniones en estadios. Estos seminarios fueron creados para hacerles ver la importancia y las repercusiones que el ahorro, las elecciones sobre su carrera, su decisión de permanecer en la escuela e ir a la universidad van a tener en sus futuras metas financieras.

    Por medio del FutureSmart Challenge, MassMutual también trabaja con afiliadas de Junior Achievement, que son organizaciones sin fines de lucro que ofrecen programas de educación financiera a escuelas en todo el país, para extender la educación financiera a los salones de clase de los mismos estudiantes que asistieron al programa Challenge. Hasta la fecha, MassMutual ha llegado a más de 30,000 estudiantes a través del programa FutureSmart Challenge.

    Alumnos de escuelas preparatorias: concientización sobre la deuda

    Los chicos en edad para asistir a la escuela preparatoria o a la universidad están listos para recibir lecciones más sofisticadas sobre el manejo de dinero.

    Eso incluye la deuda. Muchos de los mejores y más brillantes graduados se meten en grandes problemas financieros por gastar dinero que no tienen, asumiendo deudas de tarjeta de crédito con altos intereses.

    Puedes evitarles a tus hijos tal suerte explicándoles cómo funcionan las tasas de interés, y cómo esos zapatos tenis de diseñador de $300 cuestan mucho más si pagan con una tarjeta de crédito y hacen solamente el pago mínimo mensual.

    Si se pagan $30 al mes en una tarjeta de crédito que cobra un 18 por ciento de interés, por ejemplo, tomaría 11 meses pagar esos $300, y pagarían $27 más en intereses, de acuerdo a una en línea calculadora de una compañía de tarjetas de crédito (y haz que tus hijos saquen las cuentas por sí mismos).

    Los padres también pueden ayudar a sus hijos adolescentes a pensar bien cómo comprar su primer coche y a desarrollar un plan para no adquirir deudas, especialmente a los muchachos cuya graduación ya está cerca.

    “Ayúdalos a establecer un presupuesto para cubrir los gastos de sus futuras necesidades, para poder entender cuál deberá ser el salario que necesitarán para cubrir esos costos”, afirmó Pearson.

    Este es el momento de inculcar a los jóvenes adultos los beneficios de tomar buenas decisiones financieras y los costos de las malas decisiones.

    Los bancos y otros prestamistas se basan en el puntaje de crédito, un número que refleja la proporción que hay entre deuda e ingreso y el historial de pagos, para determinar si otorgan al prestatario una tarjeta de crédito o un préstamo para la compra de un auto o la hipoteca de una casa. También las usan para determinar la tasa de interés que van a cargar.

    Al hacer los pagos a tiempo y mantener su deuda al mínimo, los consumidores tienen más probabilidades de calificar para los préstamos más favorables con los intereses más bajos.

    Por último, no hay nada como una lección sobre crecimiento compuesto para motivar a tus hijos adultos a ahorrar para su futuro.

    Puedes ilustrar la importancia de empezar temprano a ahorrar para su jubilación con esta en línea calculadora para la jubilación.

    Una mujer de 30 años de edad que gana $50,000, por ejemplo, y que contribuye un 10 por ciento de su salario a un plan 401(k) con una igualación de fondos de su compañía del 5 por ciento, hubiera acumulado un saldo total de $594,541 para el momento de su jubilación, gracias a las ganancias compuestas. Sin embargo, si esperara otros 10 años para empezar a hacer sus contribuciones, perdería $220,351 en contribuciones y ganancias.

    Enseñarles a los hijos a ahorrar no tiene nada que ver con productos de inversión especulativos o sofisticados. Después de todo, el objetivo es darles las herramientas para convertirse en consumidores inteligentes, usar la deuda prudentemente y ahorrar para su futuro.

    “Necesitas darles a tus hijos un vocabulario de términos de finanzas personales para que tengan mayor confianza para hacer las preguntas adecuadas”, afirmó Morrison. “Es muy importante para la gente joven saber que pueden tomar buenas decisiones en sus propias vidas sobre el dinero, lo que puede ayudar a sus familias y su futuro”.

    1 Council for Economic Education, “Industry Data and Research”, 2016
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